Autoestima y Crecimiento

Segundo cuatrimestre: ¿Te mueves por miedo al fallo o por ganas de aprender?

Por Judit Merayo Barredo Publicado el 29 de Enero, 2026 Lectura de 8 min
Estudiante universitario en León reflexionando sobre sus objetivos académicos con expresión serena y pensativa.

El otro día pasé por la zona de la Universidad de León. Vi las calles cerca de Vegazana llenas de universitarios: unos salían de los últimos exámenes con cara de alivio (o de circunstancia), y otros ya caminaban con esa energía nerviosa de quien sabe que algo nuevo empieza. Me detuve un momento a observar y me pregunté: ¿cuántos de ellos están empezando este segundo cuatrimestre queriendo comerse el mundo, y cuántos lo empiezan simplemente queriendo no volver a sufrir lo del primero?

Es una diferencia sutil, casi invisible, pero marca absolutamente todo tu rendimiento académico y, sobre todo, tu salud mental.

Si eres estudiante universitario (o tienes hijos que lo son), sabrás que estas semanas son un punto de inflexión. Tienes las notas del primer cuatrimestre frescas —sean buenas o malas— y una hoja en blanco por delante. Pero, ¿cómo llenas esa hoja? ¿Te fijas objetivos basándote en el miedo a repetir errores, o en lo que quieres conseguir para sentirte satisfecho? Hoy vamos a hablar de cómo tus procesos cognitivos definen tu realidad académica y cómo un pequeño cambio de enfoque puede reducir drásticamente tu ansiedad.

Aproximación vs. evitación: La brújula oculta de tu cerebro.

En psicología de la motivación, distinguimos dos grandes sistemas que guían nuestro comportamiento al fijarnos metas. Imagina que son dos motores distintos que pueden mover tu coche:

  • Motivación de aproximación: Te mueves *hacia* algo positivo. Tu objetivo es conseguir el éxito, aprender más, disfrutar de una asignatura o sentirte competente. La emoción predominante es el entusiasmo o la curiosidad.
  • Motivación de evitación: Te mueves *alejándote* de algo negativo. Tu objetivo es no suspender, no decepcionar a tus padres, no sentirte tonto o no repetir curso. La emoción predominante aquí es el miedo y la ansiedad.

El problema es que, aunque ambos motores pueden hacer que apruebes, el coste del combustible es muy diferente. Estudiar para "no suspender" (evitación) consume muchísima más energía mental y genera niveles de cortisol (la hormona del estrés) mucho más altos que estudiar para "dominar el tema" (aproximación).

La trampa de "arreglar los errores" del primer cuatrimestre.

Es muy común que, tras un primer cuatrimestre difícil, nos sentemos a planificar el segundo con una mentalidad de "control de daños". Nos decimos cosas como:

"No puedo volver a dejarlo todo para el final", "Tengo que dejar de distraerme tanto", "No puedo permitirme sacar menos de un 7".

¿Notas el patrón? Todo está formulado en negativo. Tu cerebro recibe la instrucción de estar hipervigilante ante el fallo. Esto activa un proceso cognitivo de monitoreo constante: estás todo el tiempo chequeando si estás fallando o no. Y paradójicamente, esa vigilancia consume tantos recursos de tu memoria de trabajo que te queda menos capacidad para estudiar y comprender la materia compleja.

Fijarse solo en los errores pasados para construir el futuro es como conducir mirando todo el rato por el retrovisor: te aseguras de ver lo que dejas atrás, pero es muy probable que te estrelles con lo que tienes delante.

Del rendimiento a la maestría: cambiar el foco para reducir la ansiedad.

Diversos estudios en psicología educativa, como los realizados por Dweck y Elliot, muestran que los estudiantes que se fijan metas de maestría (aprender, mejorar sus propias habilidades) tienen mayor bienestar psicológico que aquellos que se fijan solo metas de rendimiento (sacar nota, ser mejor que el compañero).

Para este segundo cuatrimestre, te invito a buscar la satisfacción personal, no solo el alivio de la nota. Cuando tu objetivo es sentirte satisfecho con tu esfuerzo y tu aprendizaje, el suspenso deja de ser una amenaza a tu identidad ("soy tonto") y pasa a ser simplemente información ("necesito cambiar de estrategia"). Esto protege tu autoestima y reduce la ansiedad ante los exámenes.

Ejercicio práctico: Re-escribe tus objetivos desde la satisfacción.

Vamos a "hackear" tus propósitos para este nuevo semestre. Coge tu lista de objetivos (o hazla ahora) y aplica este filtro de traducción:

  1. Identifica el objetivo de evitación: Por ejemplo: "No quiero agobiarme la semana de exámenes".
  2. Pregúntate qué hay al otro lado de ese miedo: Si no estás agobiado, ¿cómo estás? ¿Qué estás consiguiendo positivo?
  3. Reescribe en positivo (Aproximación): "Quiero estudiar una hora al día para sentirme tranquilo y seguro cuando llegue la fecha del examen".

Otros ejemplos de transformación:

  • De "No quiero suspender Estadística" a "Quiero entender la lógica detrás de las fórmulas para poder resolver los problemas yo solo".
  • De "No quiero procrastinar" a "Quiero dedicar tiempo de calidad al estudio para tener mis tardes libres y disfrutarlas sin culpa".

Mensaje para estudiantes en León: aprovecha el reseteo.

Vivir en una ciudad universitaria como León tiene sus ciclos. Ahora mismo, el ambiente cambia: las bibliotecas como la de San Isidoro o el Albéitar se vacían un poco para volver a llenarse poco a poco, es un momento físico y simbólico de "reseteo" de la vida de un estudiante.

Si el primer cuatrimestre fue duro, permítete cerrar ese capítulo. No cargues con la culpa de lo que no hiciste en octubre. Tienes por delante meses nuevos, asignaturas nuevas y, sobre todo, una nueva oportunidad de relacionarte con tus estudios desde la curiosidad y el autocuidado, y no desde el castigo.

Recuerda: tu valía como persona no cabe en una nota numérica. Si sientes que la ansiedad por el rendimiento te paraliza o que el miedo al fracaso te impide avanzar, quizás es momento de trabajar esos procesos cognitivos con ayuda profesional. Fijar objetivos sanos es el primer paso para una vida académica (y personal) plena.

¡Comparte este artículo con tus compañeros!

Foto de Judit Merayo Barredo

ESCRITO POR

Judit Merayo Barredo

Psicóloga especializada en ansiedad, estrés y crecimiento personal. Acompaño a estudiantes y opositores a gestionar su rendimiento académico desde el bienestar.

Saber más sobre mí →

¿La ansiedad académica te bloquea?

Si sientes que el miedo al fracaso te impide rendir como te gustaría en la universidad, no tienes que gestionarlo solo/a. Te ayudo a recuperar la confianza y la motivación.

Reservar Cita