Salud Mental

"Quiero a mi bebé pero no estoy bien": La culpa silenciosa y el papel de la Psicología Perinatal

Por Judit Merayo Barredo Publicado el 27 de Enero, 2026 Lectura de 8 min
Madre sosteniendo a su bebé con expresión de cansancio y preocupación, reflejando la ambivalencia emocional del posparto.

Estás sentada en el borde de la cama o en el sofá. Tu bebé duerme plácidamente a tu lado, es la imagen perfecta que aparece en los anuncios de pañales, y sin embargo, tú sientes un vacío en el pecho. Una lágrima te cae por la mejilla y, casi de inmediato, llega el pensamiento intrusivo más doloroso de todos: "Debería estar pletórica. Tengo un bebé sano. ¿Qué me pasa? ¿Soy una mala madre?".

Si estás leyendo esto, quiero decirte algo antes de continuar: no estás rota y no estás sola. Esa frase, "quiero a mi bebé pero no estoy bien", es una de las confesiones más valientes y honestas que se escuchan en la intimidad de mi consulta. Pero fuera de esas cuatro paredes, sigue siendo un tabú enorme.

Hoy vamos a hablar de esa culpa silenciosa que carcome a tantas mujeres en el posparto, de por qué la felicidad no es un interruptor que se enciende con el parto, y de cómo la psicología perinatal puede ser tu red de seguridad para transitar este camino sin perderte a ti misma.

"No me siento pletórica de felicidad": desmontando el mito de la mala madre.

Vivimos en una sociedad que romantiza la maternidad hasta extremos peligrosos. Nos venden la idea de que el instinto maternal es una explosión de dicha automática y que el cansancio se borra con una sonrisa de tu hijo. Cuando la realidad (noches sin dormir, dolor físico, hormonas en montaña rusa y la pérdida de autonomía) choca con esa expectativa de "madre perfecta y feliz", el impacto emocional es brutal.

Muchas mujeres viven en lo que llamamos piloto automático, sobreviviendo a los cuidados del bebé mientras ignoran sus propias emociones por miedo al juicio. Pero sentir tristeza, apatía o irritabilidad no anula el amor que sientes por tu hijo. Son dos realidades que pueden coexistir.

¿Qué me está pasando? La ambivalencia afectiva.

Lo que estás sintiendo tiene nombre: ambivalencia afectiva. Es la capacidad humana de sentir dos emociones opuestas al mismo tiempo hacia la misma persona o situación. Puedes amar profundamente a tu bebé y, al mismo tiempo, odiar la falta de libertad, el cansancio extremo o la monotonía de los cuidados.

Además, estás atravesando un proceso psicológico profundo llamado matrescencia. Al igual que la adolescencia es el paso de niño a adulto, la matrescencia es el tránsito de incorporar a tu self la identidad de madre. Es lo que llamamos crisis de identidad o cambio de etapa en la vida:

  • Tu cuerpo ha cambiado.
  • Tus prioridades se han reordenado a la fuerza.
  • Tu relación de pareja y tu vida profesional se han transformado.

Es natural sentir duelo por tu vida anterior. Echar de menos quién eras antes de ser "mamá de" no te hace querer menos a tu hijo; te hace humana.

Psicología Perinatal: tu espacio seguro en la tormenta.

A menudo me preguntan: "Judit, ¿qué es exactamente la Psicología Perinatal? ¿Es solo para cuando tienes depresión posparto?". Y la respuesta es un rotundo no.

"La Psicología Perinatal no es solo una etiqueta clínica. Es el espacio seguro y profesional que cuida de la salud mental de la madre desde la búsqueda del embarazo hasta la crianza, ayudándote a integrar tu nueva identidad sin perderte a ti misma por el camino."

Piensa en la psicología perinatal como un acompañamiento integral. Igual que tienes una matrona para vigilar la salud física de tu embarazo y parto, la psicología perinatal cuida de tu salud emocional. Nos ocupamos de:

  1. Validar tus emociones: Darte permiso para sentir lo que sientes sin juicios.
  2. Gestionar el duelo y la identidad: Ayudarte a reconciliar a la mujer que eras con la madre que eres ahora.
  3. Fortalecer el vínculo: Trabajar la relación con el bebé y con la pareja desde un lugar sano, no desde la culpa.
  4. Prevenir y tratar: Detectar a tiempo si esa tristeza se está convirtiendo en algo más serio, como una depresión posparto o ansiedad.

Ejercicio práctico: La técnica del "Y" para vencer la culpa.

El lenguaje crea realidad. Cuando usamos la palabra "pero", anulamos lo anterior ("Te quiero, pero estoy cansada"). Te propongo cambiar tu diálogo interno usando la conjunción "Y". Esto permite que ambas verdades existan sin pelearse.

Prueba a reescribir tus pensamientos intrusivos:

  • En lugar de: "Quiero a mi bebé, PERO estoy harta de no dormir".
  • Di: "Quiero a mi bebé Y estoy agotada por no dormir. Ambas cosas son verdad".
  • En lugar de: "Debería estar feliz, PERO estoy triste".
  • Di: "Agradezco que mi bebé esté sano Y me permito sentir tristeza hoy. No pasa nada".

Este pequeño cambio lingüístico es un anclaje emocional muy poderoso que reduce la culpa de forma inmediata. Valida tu experiencia completa, no solo la parte "bonita".

¿Tristeza pasajera o algo más? Cuándo pedir ayuda.

Es común experimentar el llamado "Baby Blues" o tristeza posparto desde los primeros días debido a la brusca caída hormonal, y puede/suele ser pasajero, pero hoy quiero decirte que, sin embargo, si sientes que:

  • La tristeza no remite pasadas las 2-3 semanas.
  • Te sientes incapaz de disfrutar de nada (anhedonia).
  • Tienes ansiedad intensa, miedo a quedarte sola con el bebé o pensamientos obsesivos de daño.
  • Sientes que serías mejor si no estuvieras.

Entonces es vital que busques apoyo profesional. La depresión posparto es una complicación de salud muy frecuente y tratable, no un fallo de carácter.

La maternidad es un viaje de luces y sombras. No tienes que transitar las sombras sola ni en silencio. Cuidar de ti misma no es egoísmo, es la base para poder cuidar de tu bebé.

Si sientes que la culpa o la tristeza pesan demasiado, recuerda que la Psicología Perinatal está aquí para ofrecerte ese espacio seguro donde puedes soltar la carga y empezar a reconstruirte.

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Foto de Judit Merayo Barredo

ESCRITO POR

Judit Merayo Barredo

Psicóloga especializada en ansiedad, perinatal y crianza. Mi objetivo es acompañarte a integrar tu nueva identidad de madre sin perderte a ti misma por el camino.

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Si la maternidad se siente más pesada de lo que esperabas y necesitas ayuda para gestionar esta nueva etapa, estoy aquí para acompañarte.

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