Autoestima y Crecimiento Personal

Propósitos de Año Nuevo: ¿Motivación o castigo para tu autoestima?

Por Judit Merayo Barredo Publicado el 13 de Enero, 2026 Lectura de 8 min
Persona mirando una agenda con expresión de agobio, representando la presión de los propósitos de año nuevo.

Hoy es 13 de enero, si miras tu calendario apenas han pasado dos semanas desde que sonaron las campanadas. Seguramente, aquel día sentiste una oleada de energía: este iba a ser tu año. Ibas a ir al gimnasio cinco días a la semana, a comer "limpio", a leer un libro al mes y a ser la madre o el padre más paciente del mundo. Pero hoy, martes por la mañana, quizás el despertador sonó y lo pospusiste dos veces, o la bolsa de deporte se quedó en la entrada. Y con ello, llegó esa vieja conocida: la culpa.

¿Te suena familiar? No eres tú, es la presión de los propósitos de Año Nuevo mal gestionada. Vivimos en una cultura que nos vende la idea de que somos proyectos en constante construcción que necesitan ser "arreglados". Esta mentalidad, lejos de motivarnos, a menudo se convierte en un lastre pesadísimo. Si sientes que ya has "fallado" antes de terminar el mes, quiero invitarte a detenerte. Hoy vamos a cambiar el "tengo que" por el "me gustaría", y a ver cómo podemos plantearnos metas realistas sin destrozar nuestra autoestima por el camino.

La trampa del 13 de enero: ¿por qué ya te sientes culpable?

Existe un fenómeno curioso. Según estudios de la Universidad de Scranton, el 23% de las personas abandona sus propósitos la primera semana de enero. Pero lo doloroso no es abandonar, sino cómo nos hablamos cuando lo hacemos. El problema no es que un día no hayas ido a correr; el problema es que tu mente interpreta ese hecho como una prueba irrefutable de que "no tienes fuerza de voluntad" o "nunca vas a cambiar".

Esta fecha es crítica porque la motivación inicial (que es puramente emocional y química) empieza a descender, y nos encontramos cara a cara con la realidad de nuestros hábitos arraigados. Si basamos nuestro valor personal en nuestra capacidad para cumplir una lista de exigencias inalcanzables, la frustración y la culpa están garantizadas.

Cuando "mejorar" significa "arreglarme": el error de base.

A menudo, detrás de un propósito de Año Nuevo rígido se esconde una autoestima dañada. Nos decimos "voy a adelgazar" o "voy a ser más productiva" porque, en el fondo, creemos que no somos suficientes tal y como somos ahora.

Esta es la gran diferencia entre crecer desde el amor propio y cambiar desde el rechazo.

  • Cambio desde el rechazo: "Odio mi cuerpo, así que tengo que ir al gimnasio para cambiarlo". El motor es el miedo y la vergüenza. Es agotador y suele generar rebote.
  • Crecimiento desde el amor propio: "Aprecio mi cuerpo y quiero que esté sano y fuerte, así que voy a moverme más". El motor es el autocuidado. Es sostenible y flexible.

Como vimos en el artículo sobre Autoconcepto vs. Autoestima, tu valía no depende de tus logros. Si tus propósitos nacen de la necesidad de validación externa o de "ser alguien distinto", la presión será insoportable.

El ciclo de la falsa esperanza y cómo romperlo.

¿Y cómo funciona este ciclo en el que nos ponemos metas poco realistas esperando que, al lograrlas, nuestra vida cambie radicalmente y seamos felices para siempre?

Funciona así:

  1. Exaltación: Defines metas enormes ("voy a dejar de fumar, ahorrar y aprender inglés a la vez").
  2. Choque con la realidad: La vida sucede. Tienes un mal día, estrés en el trabajo o un imprevisto familiar.
  3. Caída: No cumples un día. Tu crítico interno te ataca: "Ya lo has estropeado todo".
  4. Abandono total: Dejas el propósito por completo para aliviar la ansiedad que te genera intentar cumplirlo.
"La autocompasión no es autocomplacencia. Es tratarte con la misma amabilidad con la que tratarías a una amiga que está intentando mejorar su vida, entendiendo que los tropiezos son parte natural del proceso, no un fracaso moral."

Ejercicio práctico: De la exigencia a la intención consciente.

Vamos a reformular esa lista que te tiene agobiada/o. Coge papel y boli.

Paso 1: Escribe tu propósito original.
Ejemplo: "Ir al gimnasio 5 días a la semana".

Paso 2: Pregúntate "¿Para qué?".
Busca la necesidad real debajo de la exigencia. ¿Es salud? ¿Es desconexión mental? ¿Es encajar en un pantalón?

Paso 3: Reformula desde la intención y el realismo.
Transforma el "tengo que" en una acción pequeña y amable.
Ejemplo reformulado: "Mi intención es conectar con mi cuerpo y soltar estrés. Me comprometo a moverme 20 minutos los días que tenga energía, y a estirar suavemente los días que esté cansada".

¿Notas la diferencia? La primera es una orden militar; la segunda es un pacto de cuidado contigo misma.

4 Claves para fijar metas realistas y amables contigo.

Para transitar este año sin que tu bienestar emocional pague el precio, te propongo cambiar el enfoque:

  • 1. La regla del "menos es más": No intentes cambiar 5 hábitos a la vez. Elige uno, el que más impacto positivo pueda tener en tu día a día, y céntrate solo en ese.

  • 2. Flexibilidad ante todo: La vida no es lineal. Si un día no puedes cumplir, no es un fracaso, es una pausa. Permítete recalcular la ruta sin castigarte.

  • 3. Celebra los micro-pasos: Nuestra mente tiende a fijarse en lo que falta. Entrena tu cerebro para ver lo que sí has hecho. ¿Hoy solo pudiste leer 5 minutos en vez de 30? ¡Bien hecho! Esos 5 minutos suman.

  • 4. Cuidado con las redes sociales: En enero, Instagram se llena de vidas "perfectas" y rutinas matutinas de ensueño. Recuerda que eso es un escaparate, no la realidad. No compares tu "detrás de cámaras" con los "grandes éxitos" de los demás.

Este año, te deseo algo revolucionario: que tu principal propósito no sea "mejorarte", sino conocerte y cuidarte. Que te permitas ser humana, imperfecta y suficiente.

Si sientes que la autoexigencia te paraliza o que la culpa te impide disfrutar de tu vida, recuerda que no tienes que transitar esto sola. A veces, poner orden a nuestro caos interior requiere una mano amiga y profesional.

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ESCRITO POR

Judit Merayo Barredo

Psicóloga especializada en ansiedad, estrés y crecimiento personal. Mi objetivo es acompañarte en tu camino hacia el bienestar emocional con herramientas prácticas y un espacio seguro.

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